La Escuela Campesina Suyana ofrece becas en Cusco para jóvenes de comunidades rurales

La Escuela de Fundación Suyana, ubicada en el distrito de Ancahuasi, provincia de Anta, recibe postulaciones desde hoy para su tercera convocatoria del año: 40 becas integrales y gratuitas para jóvenes de entre 17 y 23 años.

Cusco, 23 de junio de 2026.- Pedro Yana Quilla no lo pensó dos veces. Cuando un amigo le habló de una beca en Cusco, no sabía bien de qué se trataba; lo consultó con su madre y sus hermanos, y la respuesta fue clara: si era una oportunidad para estudiar, debía ir. Salió de su comunidad, en la provincia de Melgar (Puno), con su hermano menor, y entre los dos llegaron hasta Ancahuasi, en la provincia de Anta. Allí, durante dos meses y medio, descubrió que todo lo que aprendía en el aula podía aplicarlo de inmediato en el campo. «Toda la teoría que aprendemos la plasmamos en la práctica», cuenta. «Eso es lo que queríamos».

Historias como la de Pedro vuelven a ser posibles desde este martes 23 de junio, cuando la Escuela Campesina Suyana abre inscripciones para su tercera convocatoria de 2026. Son cuarenta becas integrales y gratuitas para mujeres y hombres de entre 17 y 23 años, de zonas rurales del Perú y de otros países de Latinoamérica, que hayan terminado la secundaria y no estén cursando estudios técnicos o universitarios.

Dos nuevos módulos de formación

La novedad de esta convocatoria son dos talleres que se incorporan por primera vez al plan de estudios: panadería y pastelería, y carpintería y ebanistería básica. Se suman a una oferta de más de una docena de módulos técnico-productivos —entre ellos hidroponía, producción y manejo apícola, elaboración de aceites esenciales y barritas energéticas, manejo de suelos y compost, gestión del agua y turismo vivencial—, además de reforzamiento en razonamiento matemático y verbal, orientación vocacional y acompañamiento psicológico.

La formación se desarrolla en modalidad de internado durante dos meses y dos semanas, y la Escuela cubre la totalidad de los gastos: estudios, alimentación, hospedaje, materiales educativos y certificación al finalizar el ciclo. La metodología prioriza el aprendizaje práctico —el 70 % del tiempo se dedica a la práctica— y se complementa con pasantías en instituciones aliadas de la región, como la Granja Kayra de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (UNSAAC), los laboratorios del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) supermercados y mercados locales.

En búsqueda del proyecto de vida

Detrás de cada historia, la Escuela Suyana persigue una misma meta: que cada joven construya un proyecto de vida. Para lograrlo trabaja sobre tres objetivos. El primero es que los participantes puedan emprender y generar sus propios ingresos a partir de conocimientos técnicos y productivos. El segundo, fortalecer sus capacidades académicas —con cursos de reforzamiento en razonamiento matemático y verbal y de orientación vocacional— para quienes desean continuar estudios superiores. Y el tercero, que regresen a sus comunidades y apliquen lo aprendido en beneficio de sus familias y localidades.

«Buscamos que cada joven construya un proyecto de vida: que pueda emprender y generar ingresos propios, fortalecer sus capacidades para seguir estudiando si lo desea y regresar a su comunidad a aplicar lo aprendido. Los nuevos talleres de panadería y carpintería amplían esas oportunidades», señala Roger Zárate, director de la Escuela Campesina Suyana.

De sus comunidades a Cusco

Las voces de los becarios reflejan esos tres caminos. Mayte Ávila llegó con una idea precisa: aprender a elaborar aceites esenciales para llevarlos a su comunidad, un poblado alto y frío donde abunda el eucalipto y donde las enfermedades respiratorias golpean sobre todo a niños y adultos mayores. Quiere, además, estudiar psicología, «para ayudar a las personas y orientarlas en la toma de decisiones». Yasmin Ccahuanihancco, de 17 años y del distrito de Macarí, terminó de decidirse tras pedir información en la municipalidad de su distrito. Ahora, en la escuela, descubrió la crianza de cuyes y de pollos, y la elaboración de barritas energéticas, opciones con las que le gustaría emprender.

La convocatoria también está abierta a jóvenes de otros países. Néstor Oyardo viajó solo desde el altiplano boliviano y cruzó por primera vez la frontera para llegar a Ancahuasi. «Salí solo, llegué a La Paz solo y allí me encontré con mis compañeros», recuerda. «Poco a poco los fui conociendo, y la verdad me encantó».

A quienes dudan, son los propios estudiantes quienes los animan. «En Suyana te reciben como en casa», resume Pedro. «Aquí vas a aprender, y de aquí vas a salir con la idea de estudiar o de emprender».

Cómo postular

Pueden postular jóvenes de zonas rurales de entre 17 y 23 años, con secundaria completa, que no estén cursando estudios técnicos o universitarios y que tengan disponibilidad para el internado durante todo el ciclo. La postulación se realiza en línea a través del formulario de inscripción hasta el 3 de agosto. Las clases inician el 10 de agosto.

Ante cualquier duda o consulta, el número 958 242 848 está habilitado para acompañar el proceso de inscripción y resolver consultas. Encuentra más información sobre la Escuela Campesina Suyana en su página web.